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ENSAYO
 
 

 

 

La naturaleza del tiempo

Stephen Kern

 

Durante el siglo XIX  y hasta la  Primera Guerra Mundial una serie cambios en la cultura y en la tecnología impulsan nuevas formas de pensar y ver al mundo. Las innovaciones tecnológicas incluidas  el teléfono, el telégrafo los rayos x, el cinematógrafo, el ferrocarril, el aeroplano  entre otros,  establecieron una reorientación  cultural y material independiente, las nuevas corrientes de pensamiento que irrumpieron en la segunda década del siglo XIX  y en las primeras décadas  del siglo XX como el psicoanálisis, el cubismo, la teoría de la relatividad etc. dieron  como resultado, la  transformación de las dimensiones de la vida y del pensamiento.

 

Así el fonógrafo, y el cinematógrafo, son evaluados en la forma en que modifican el sentido del pasado, el teléfono y la unificación del horario mundial (El meridiano de Greenwich)  son vistos como la reestructuración  de la experiencia del presente. El barco de vapor refleja  el deseo de controlar el futuro. El urbanismo es visto  como un proceso en la disminución de los espacios, y el imperialismo    se observa  como un   impulso  que clama mayor poder para controlar el tiempo y el espacio.

 

Si bien esta visión puede ser reduccionista,  permite establecer una generalización acerca de la cultura  de una época; por lo tanto, es necesario ser capaz  de establecer una reflexión  de cómo todos estos fenómenos tuvieron elementos  de impulsos naturales y funcionales y  ser capaces de interpretarlos en un lenguaje accesible.
Para Stephen Kern autor del libro "La Cultural del Tiempo y el Espacio",   la interpretación de los fenómenos,  como la estructura de las clases sociales,   la diplomacia, las tácticas en las guerras, permite,  en términos  de las "ideas" del tiempo y el espacio, hacer  posible la demostración de que su esencia y su similitud explican las  consideraciones  de esas categorías  en la literatura, la filosofía, la ciencia, y el arte y  ponen las bases para un estudio del desarrollo en un  periodo determinado. En este ensayo retomamos  algunos pasajes del primer capitulo, "La naturaleza del tiempo". Así mismo permiten interpretar la cultura a partir del tiempo y el espacio, lo que accede a comparar diferentes épocas, sin la confusión que genera hacerlo    en términos históricos y culturales a partir de categorías especificas, como los parlamentos, los sindicatos, las familias etc.

 

El argumento a favor de las tesis atomistas del tiempo,  tienen varias fuentes. Tal vez las más influyentes provienen de los estudios de  Newton, los cuales conciben al tiempo como una suma infinitesimal compuesta de unidades muy pequeñas. Los relojes producen recordatorios audibles de la naturaleza atomística del tiempo con cada tic-tac  y sus representaciones visibles, las cuales permiten, al reloj calibrarlo. Los relojes eléctricos modernos, con su movimiento fluido y sus segunderos, fue inventado en 1916. Hasta entonces los relojes no podían ofrecen un flujo continuo en la medición del tiempo. [1]   Psicólogos experimentales, han buscado determinar los intervalos precisos a las respuestas humanas y el tiempo más corto de su duración. En el laboratorio de Gustav Fechner y Wilhem Wundt los metrónomos y los relojes fueron utilizados para estudiar la vida humana como una construcción que se podía medir  en unidades de tiempo.

La teoría de que el tiempo es un flujo constante y no una suma de unidades vinculadas con la teoría de que la conciencia humana  es una corriente  y no una conglomeración  de facultades separadas o  de ideas. La primera referencia a la mente  como una corriente de pensamiento aparece en un ensayo de William James en 1884  en una  crítica a la visión de  David Hume de la mente como "una aglutinación de varias aristas separadas por entidades  llamadas ideas", en referencia a las tesis desarrolladas por Johann Herbart quien desarrolla las entidades separadas  llamadas Vorstellungen. Su descripción  de estos "modos viciados de destrucción a través de una corriente" es "ilegitima" y "perniciosa". Este pensamiento tiene elementos anticipados de la teoría de la  átomización,  anticipándose a la caracterización  espacial de la representación del tiempo desarrollada por Bergson. William James distinguió  entre las "partes substantivas" separadas y el fluido de las "partes que se transfieren",   las cuales fueron abandonadas por los estudios psicológicos. W. James llegó incluso a ridiculizar las posiciones psicológicas  al decir que un  río más que estar compuesto por una medida intangible de agua son imágenes –refiriéndose a la mentes- abruptas .

Así,  cada evento mental esa vinculado con el anterior antes y después, en forma cercana y a su vez lejana

En 1870 dos pioneros del cine estudiaron el movimiento atomizado a través de una serie de fotografías fijas. Eadweard Muybridge grabó el movimiento de un caballo galopando al instalar  un conjunto de cámaras fotográficas a través de una secuencia de tomas coordinadas. Posteriormente hizo una serie de tomas secuenciales con movimientos de seres humanos y otros animales. En 1882, el físico francés, E. J. Marey,  comenzó a estudiar el movimiento  con una técnica que él llamó "crono fotografía", literalmente la fotografía del tiempo: un método que analiza  movimientos a través de series e instantáneas fotográficas tomadas muy de cerca y con los mismos intervalos de tiempo. [2] Marey estaba particularmente interesado  en la aerodinámica del vuelo y su desarrollo en aparatos para fotografías de pájaros en forma simultanea desde tres diferentes ángulos. El creía que la mejor manera para entender la locomoción,   era romper la misma locomoción  en partes y  volverla a ensamblar   en  imágenes compuestas o en modelos a escala.





Cuando el cine ofreció su primera exhibición en 1886, rompió la locomoción en partes discretas. El  fotógrafo futurista, Antón Bragaglia  propuso una técnica que denomino  foto-dinamismo  la cual deja el obturador abierto para capturar imágenes confusas en movimiento. [3] El creía encontrar la única forma objetiva del arte en movimiento en contraste con ambas técnicas crono fotografía y  la cinematografía, la cual rompería  la acción y perdería sus fracciones de  "inter-movimientos".La fotografía de Bragaglia parecía más bien el trabajo de un  principiante, que una propuesta artística en relación al movimiento, pero aún así ofrecía imágenes vivas,  ciertamente absurdas pero que demostraban la complejidad para capturar la naturaleza en movimiento o  el tiempo de forma fluida.

En ese sentido el reto para la pintura es mucho mayor,  al ser un arte fijo, aún así ha habido artistas que han logrado propuestas muy interesantes. Las limitaciones en este arte formalizadas desde el siglo XVII con la división de Gotthold  Lessing con sus propuestas sobre la temporalidad espacial del arte merodearon la imaginación de los pintores de las últimas décadas del siglo XIX. [4] . Los artistas a menudo intentaron  implementar el pasado y el futuro pintando un momento que fuera más allá del presente. Los impresionistas buscaron capturar   el tiempo más directamente como una serie de secuencias  del mismo motivo en diferentes tiempos del día; estaciones del año y condiciones climáticas , como en la obra de Claude Monet " El pajar"  y sus series de pinturas de la catedral de Rouen. El mismo Monet comentó alguna vez: Uno no pinta paisajes, océanos o figuras, uno pinta impresiones de a una hora determinada del día. [5]  


Claude Monet. "Gare Saint Lazare", 1877 París

Los impresionistas, así mismo intentaron  dibujar sus impresiones de movimiento independientemente de cuales fueran las propuestas de luminosidad de los  objetos representados para  lograr el efecto que ellos mismos deseaban.

Los cubistas intentaron ir más allá del instante con sus múltiples perspectivas; esa fue su propuesta pictórica. En 1910 León Perth escribió que las formas cubistas de Picasso:  "demuestran  las sensaciones  y reflexiones con las cuales experimentamos el paso del tiempo". En ese  mismo año,  el pintor cubista Jean Metzinger sugirió que la pintura de Braque: "era  una pintura que irradia tiempo". En 1911  Metzinger explicaba como a través de múltiples perspectivas  de las propuestas cubistas se añade  la dimensión temporal", "Ellos le han dado movimiento a  los objetos que representan, para ofrecernos representaciones  concretas, las  cuales se logran  a partir de la proyección  de un conjunto de  elementos sucesivos. Formalmente una obra de arte toma posesión del espacio, ahora también ha entrado  al reinado del tiempo".

 

En 1910 Roger Allard notó que  la pintura de Metzinger  era: "una síntesis situada en  el  tránsito del tiempo". [6] Estos argumentos eran ciertamente exagerados. Las perspectivas múltiples y sucesivas de los cubistas integradas en una misma pintura no justificaban la idea de que  "irradien tiempo". No importa  cuantas sucesiones se puedan observar en la combinación de los objetos representados. El lienzo es experimentado en un instante del tiempo ( el tiempo que el ojo percibe   la superficie de la obra pictórica). Los cubistas jugaron  con las limitaciones de su estilo, tal vez con cierta ironía. Sus creaciones presentaron al tiempo  en el arte  de una nueva manera, pero no constituyen la experiencia del tiempo como un proceso continuo.

 

En 1899 el crítico holandés Ernst Te Peerdit observó en "El problema de la representación de los instantes  del tiempo en la pintura y el dibujo"  que nuestro campo virtual  no esta compuesto de una serie de unidades eternas. Cada instante de percepción  sintetiza una secuencia  de numerosos percepciones: "Son precisos esos momentos  que se asocian   en forma simultanea,   los cuales constituyen una secuencia un "nacheinander"  en la representación de cada objeto. En forma contraria,  en la fotografía  el ojo es capaz de integrar una sucesión  de observaciones.

 

La tarea del pintor es integrar  la secuencia temporal  con formas en el espacio. A pesar  del argumento de Te Peerdi, de que una buena obra de arte  puede sugerir una secuencia,  sin embargo no puede  dibujar el movimiento de un objeto por el paso del tiempo.

Ningún motivo grafico fijo  nos recuerda la atomización  de la naturaleza del tiempo  como un reloj, a pesar de que la imagen de los relojes esta presente en el arte de este periodo.

Alrededor de 1870 Paul Cézzane  en la pintura " Una vida dominada  por  relojes" sin manecillas, simbolizó la eternidad,  expresando ese significado en su pintura.

Paul Cézzane. 1904

 

Sólo hasta el año de 1912 podemos encontrar la presencia de los relojes en la pintura con la obra de Juan Gris; en especial, en su pintura "El Reloj". En este caso el tiempo  esta fuera de  toda vinculación con la idea de los pintores del siglo XIX. El reloj gira   noventa grados. Haciendo una primera lectura, la obra esta dividida en cuatro cuadrantes de los cuales sólo dos son visibles. Los otros dos cuadrantes están oscurecidos  y la manecilla del segundero  no esta presente, En esta obra cubista el tiempo esta fragmentado y es discontinuo y ambiguo.    


[1]   Henrry Ellis Warren. Invented the moderns electric clock driven by alterning current in 1916. See Brooks Palmer, The Romance of time (New  Haven 1954) p. 47

[2] J. Marey. "The History of Chronophotography", Annual Reporto of the Borrad of Regents of the Smithsonian Institution (1902) p. 317; J. Marey, "La Chonophotographie " (París 1899).

[3] Antón Bragaglia, "Futurist Photodynamism" (1911), in Futurist Manifestos, ed. Umbro Apollonio (New York 1973) p. 38

[4] The original reads; Es bleibt dabei; die Zetfolge ist das Gebiete de Dichters, so wie der raum das Gebiete des Malers". Gotthold Lessing, Loakoom oder der Raum  und Poesie (1776) Chap. 18.

 

[5] Richard W. Murphy. The World of Cézzane 1839-1906 (New York 1968 p. 58

[6] Edward Fry. Cubism (London 1966) 57, 60. 62, 66-67




Stephen Kern es profesor investigador de la Universidad de Northern Illinois desde hace 32 años. Es también investigador honorario de la Universidad de Harvard y profesor visitante de la Universidad de Michigan, así como del Instituto de Arte de Chicago. Su área de investigación es la cultura europea en la época moderna y la historia intelectual, con enfasis particular en el sicoanálisis, el cuerpo, la sexualidad, y el tiempo y espacio. Es autor de Anatomy and Destiny: A Cultural History of the Human Body (1975 ) (Anatomia y Destino: una historia cultural del cuerpo humano) The Culture of Love: Victorians to Moderns (1992), (La cultura del amor en la época victoriana). Entre otros títulos.




 


 
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